EPOC - enfisema pulmonar - bronquitis crónica - adultos mayores
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Cronica (EPOC), también llamada enfisema pulmonar o bronquitis crónica es una enfermedad del sistema respiratorio más frecuente en adultos mayores que han fumado durante su vida.
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La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Cronica (EPOC), también llamada enfisema pulmonar o bronquitis crónica es una enfermedad del sistema respiratorio más frecuente en adultos mayores que han fumado durante su vida.

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La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC): un mal que podemos prevenir

Contenido

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es la tercera causa de muerte en el mundo, y en 2019 ocasionó 3,23 millones de defunciones. Otras cifras que nos ofrece la organización son aún más alarmantes:

  • Casi el 90% de las muertes por EPOC en menores de 70 años se producen en países de ingreso mediano y bajo.
  • La EPOC es la séptima causa de Años de Vida Ajustados a la Discapacidad (AVAD).
  • El tabaquismo representa más del 70% de los casos de EPOC en los países de ingreso alto. En los países de ingreso mediano y bajo, el tabaquismo representa el 30-40% de los casos, y la contaminación del aire en lugares cerrados es un importante factor de riesgo.

Por eso es necesario conocer y saber como actuar en esta enfermedad. Este es el motivo de que cada tercer miércoles de Noviembre se conmemore el Día Mundial de Conscientización y Prevención de la EP

Qué es la EPOC y como afecta a las Personas Mayores

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), también llamada Enfisema Pulmonar o Bronquitis Crónica, es una enfermedad del sistema respiratorio que reduce el flujo de aire, pudiendo dañar la mucosa de los pulmones y obstruirlos.

Un enfisema se produce cuando hay daños en los alveolos pulmonares, por lo que es una consecuencia de la EPOC. También se la llama Bronquitis Crónica por la permanente inflamación de los bronquios con aparición de mucosidad obstructiva.

Enfisema (izquierda) y bronquitis crónica (derecha)

 Las causas más comunes son el tabaquismo y la contaminación del aire. Las personas con EPOC corren más riesgo de sufrir otros problemas de salud, dado que esta condición no se cura aunque puede tratarse para que no se vuelva más peligrosa.

En las personas mayores está estrechamente relacionada con el hábito de fumar (90% de los casos) y con especial prevalencia entre quienes fuman más de 30 cigarrillos diarios. El 40% de los fumadores de entre 60 y 69 años, que consumen estas cantidades de tabaco sufren de esta enfermedad respiratoria que, por otra parte, está infra-diagnosticada y se estima que sólo una de cada cinco personas que la padecen se encuentran en tratamiento (datos de SANITAS). 

La EPOC es la cuarta causa de muerte entre las personas mayores y genera el 10% de las consultas de atención primaria, siendo más frecuente en hombres que en mujeres (una proporción de 4:1), aunque en los últimos 20 años se ha duplicado la mortalidad entre las mujeres. 

Según cifras para España, el 23% de las personas mayores de ese país la padecerían. Por este motivo algunos autores la consideran un Envejecimiento Progresivo de los Pulmones.

Cómo se detecta la EPOC y cuáles son sus síntomas

Los síntomas más comunes de la EPOC

  • Dificultad para respirar (disnea).
  • Tos crónica, a veces con esputo y aumento considerable de la mucosidad. Si esta se extiende por más de tres meses es un signo de alarma a tener en cuenta.
  • Sensación de cansancio.
  • Sibilancias o soplidos al respirar.
  • Síntomas que pueden llegar a suponer la presencia de ASMA.
  • Aparición cada vez más común de infecciones de las vías respiratorias superiores.
  • Puede aparecer Cianosis (piel morada o azul por la falta de oxígeno).
  • Presencia de Hipertensión Pulmonar.
  • Deformidades que aparecen en la zona del tórax.
  • Problemas cardíacos.
  • Ronquidos constantes.
  • Incontinencia Urinaria: es uno de los síntomas más recientes que se han descubierto y se debe a la presión que se ejerce sobre el abdomen.
  • Hinchazón de piernas, pies y tobillos.

Por lo general estos síntomas aparecen en la edad adulta. Pueden empeorar rápidamente, lo que se conoce como “exacerbaciones”, suelen durar unos pocos días y a menudo requieren tomar medicamentos adicionales.

Debe sospecharse de EPOC en una persona que presenta los síntomas característicos de la enfermedad, pero el diagnóstico se ha de confirmar mediante pruebas específicas. Esto puede realizarlo el Médico Clínico o Generalista, pero es recomendable que lo vea un neumonólogo o infectólogo especializado en el tema.

Cuáles son las principales causas de la EPOC y cuándo es más frecuente

PRINCIPALES CAUSAS DE EPOC Y ENFISEMA EN ADULTOS MAYORES

Entre las principales causas podemos mencionar las siguientes

  • Exposición al humo del tabaco, ya sea de manera activa por ser fumador como de manera pasiva por estar en ambientes donde se consume.
  • Exposición ocupacional a polvos, humos o sustancias químicas.
  • Contaminación del aire en interiores, como es el humo de la calefacción a leña o carbón, quema de basura o uso de cocinas que producen humo al quemar.
  • Eventos en la vida fetal y los primeros años de vida, como el retraso del crecimiento intrauterino, el nacimiento prematuro y las infecciones respiratorias frecuentes o graves en la infancia, que impiden que los pulmones se desarrollen por completo.
  • Haber padecido ASMA en la infancia
  • Tener una condición auto-inmune, endócrina o genética que desencadene estos eventos.

A diferencia de otras enfermedades del Sistema Respiratorio y por tratarse de una condición crónica, progresiva, irreversible y permanente, no tiene una época del año en donde sea más común. Sin embargo, los climas fríos y húmedos pueden agravar los síntomas.

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Suele comenzar en la edad adulta y volverse crónica durante el envejecimiento.

Cómo prevenir la EPOC

Teniendo en cuenta sus causas, podemos prevenir la aparición de este cuadro de la siguiente forma

  • No fumar y evitar los ambientes en donde no haya medidas de protección para las personas no fumadoras.
  • No someterse a agentes químicos que puedan afectar las vías respiratorias, tales como productos de limpieza domésticos o pinturas. En caso de necesitar manipularlos, usar barbijo y lentes de protección. Mantener ventilada la casa cuando se los utiliza.
  • La calefacción a leña no es recomendable porque el humo es dañino para los pulmones, pero en caso de no disponer calefacción a gas o eléctrica, mantener buena ventilación y que la chimenea funcione correctamente.
  • Si se tiene condiciones pre-existentes (como enfermedades auto-inmunes o endócrinas), mantenerlas controladas y realizarse los chequeos periódicos.
  • Si se tienen infecciones de las vías respiratorias (se puede leer aquí un artículo en El Portal Geriátrico) se deben controlar para evitar que se cronifiquen y a la larga causen daños pulmonares.
  • Mantener el Calendario de Vacunación al Día, sobre todo de patologías respiratorias como Gripe, Neumonía, Bronquitis y COVID. Esta es una de las recomendaciones primordiales que realiza el Ministerio de Salud de la Argentina, y en su sitio se pueden consultar las fechas de colocación de vacunas.
  • Si se vive en lugares con mucha contaminación del aire, participar de las actividades ciudadanas para la reducción de la polución ambiental.
  • Si se está expuesto a sustancias contaminantes en el trabajo, reclamar que las patronales cumplan con las medidas de protección ambiental y de prevención de las enfermedades profesionales.
  • Mantener una buena salud física, alimentación saludable y consumir abundante agua.

Los signos y síntomas de la EPOC

Cuánto tiempo transcurre la enfermedad de la EPOC

Por tratarse de una enfermedad crónica e irreversible que no tiene cura en la actualidad, una vez que comenzaron los síntomas se mantendrán durante toda la vida. Pero con el tratamiento adecuado se puede evitar que se exacerben y ayudar a que la persona mantenga un buen nivel de vida y bienestar.

A quién consultar en caso de sospecha de EPOC

Ante los síntomas que podrían indicar la presencia de EPOC, se debe consultar en un primer momento al médico generalista, clínico o familiar que trate al paciente. De ser una persona mayor que consulte al Médico Geriatra, también se le puede plantear la situación.

Qué pruebas deben realizarse ante la sospecha de EPOC

En caso de que las evidencias apunten hacia esta condición, se realizará una derivación a un médico neumonólogo o infectólogo que realizará las pruebas correspondientes:

  • Espirometría: una prueba de soplar en un tubo para medir la fuerza al inhalar/exhalar.
  • Radiografía de Tórax.
  • Examen físico completo.
  • Evaluación general de la capacidad pulmonar.  
  • Análisis de sangre en algunos casos.
  • Revisión de Historia Clínica y antecedentes familiares.

En qué consiste el tratamiento de la EPOC

La EPOC no se cura, pero puede mejorarse la condición del paciente si se cumplen algunas condiciones:

Qué aparatología ayuda a combatir la EPOC

Aparatos de Oxigenoterapia

Si se tiene EPOC severa y bajos niveles de oxígeno en la sangre, la oxigenoterapia puede ayudarle a respirar mejor. Es posible que necesite oxígeno adicional todo el tiempo o solo en ciertos momentos. Para ello se utilizar respiradores o nebulizadores especializados.

Broncodilatadores

Son medicamentos que se aplican mediante algún dispositivo para que se abran los bronquios, traquea o laringe a fin de facilitar la respiración.

Algunos dispositivos para combatir la EPOC

Cuales son las secuelas de la EPOC

La esperanza de vida de una persona con EPOC puede ser de 10 a 20 años, aunque con tratamiento adecuado y manteniendo un estilo de vida saludable esto se puede extender.

Otros problemas de salud asociados a las personas con EPOC

  • Infecciones pulmonares, como gripe o neumonía.
  • Cáncer de pulmón.
  • Enfermedades del Sistema Circulatorio.
  • Debilidad en los músculos y aparición de Osteoporosis o Escoliosis.
  • Depresión y ansiedad.
  • Deterioro cognitivo, aumentando el riesgo de demencia.
  • Debilidad, pérdida de peso y desnutrición.
  • Aumento del riesgo de caídas.

A medida que se agrava la enfermedad, resulta más difícil realizar las actividades cotidianas habituales por la falta de aire y el cansancio frecuente. Esto lleva a que no se pueda trabajar y se padezca de problemas económicos, agravando el cuadro ya que no va a ser posible –en algunos casos- mantener una alimentación saludable, comprar la medicación o realizar los chequeos médicos.

Qué podemos hacer como cuidadores

  • Lo importante es acompañar al paciente con medidas educativas, cuidando su alimentación e ingesta de líquidos, y controlando que tome la medicación de manera adecuada y en los tiempos que corresponda.
  • Por tratarse de una enfermedad que no tiene cura y que se va volviendo crónica, se debe estar preparando para las nuevas situaciones que aparecerán. El objetivo principal del cuidador debe ser mantener estable al paciente y evitar las complicaciones.
  • En los casos de internación domiciliaria en donde deba ser necesaria la aplicación de medidas de soporte vital, el cuidador debe saber como utilizar correctamente esos instrumentos o controlar su buen funcionamiento. A veces puede ser necesaria la presencia de otra persona más capacitada en el tema.
  • Mantener diálogo constante con profesionales de la salud que están tratando al paciente, tales como médicos generales, neumonólogos, geriatras o infectólogos, así como con familiares y personal administrativo de los centros de salud o sistemas de cobertura.
  • Los cuidados siempre deben hacerse desde un enfoque de capacidad, respetando lo que la persona pueda hacer por sí misma sin afectar su autonomía y libertad, y acompañando en aquello que requiera de ayuda.
  • En caso de ser necesario, colaborar con la implementación de medidas de accesibilidad o ajustes razonables en el hogar para facilitar la vida del paciente y propender a que pueda hacer las cosas por sí mismo.
  • Mantenerse informado del tema, leyendo bibliografía respaldada por estudios científicos y de investigación. Hay dos interesantes artículos académicos sobre la relación entre EPOC y Envejecimiento que se pueden leer en la Red Scielo y en Editorial Elsevier.

El Portal Geriátrico ofrece artículos sobre Enfermería y Cuidados de Personas Mayores dependientes.

Aunque la EPOC no tiene cura, con acompañamiento y tratamiento se puede mejorar la calidad de vida y el bienestar del paciente. Como cuidadores debemos conocer más de esta condición para contribuir a este proceso.

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