Enfermedades gástricas y digestivas en personas mayores
El estómago puede ser origen de mucho malestar en personas mayores. Conocer las enfermedades gástricas y el proceso digestivo ayuda pues permite una mejor prevención de malestar.
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El estómago puede ser origen de mucho malestar en personas mayores. Conocer las enfermedades gástricas y el proceso digestivo ayuda pues permite una mejor prevención de malestar.

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Enfermedades gástricas y digestivas en personas mayores

Contenido

Aparato digestivo en adultos mayores

Para entender mejor cuales son las enfermedades gastricas y digestivas en personas mayores es relevante repasar el aparato digestivo entendiendo la función de sus órganos y qué condiciones de salud traen asociadas con el envejecimiento. 

A continuación veremos los principales órganos del aparato digestivo, sus funciones y como el envejecimiento

Aparato digestivo de adultos mayores
Aparato digestivo de adultos mayores

MIEMBROFUNCIÓNCONDICIÓN ASOCIADA CON EL ENVEJECIMIENTO
Boca, glándulas salivales, dientes y lenguaCumplen las funciones de ingestión, masticación y deglución.Durante el envejecimiento puede aparecer resequedad, pérdida de dientes o disminución de las funciones de las papilas gustativas. 
EsófagoEs un tubo de unos 25 centímetros en una persona adulta que se extiende desde la laringe o garganta hasta el estómago, y se abre cuando pasa el alimento.Con el envejecimiento las contracciones esofágicas van perdiendo fuerza y disminuye la tensión del esfínter superior.
Aunque en la mayoría de los casos, esto no dificulta a la hora de tragar alimentos, en algunas personas se dan enfermedades que alteran el esófago.
EstómagoEs el órgano donde se acumula la comida.
Secreta además jugos gástricos y ácido clorhídrico para comenzar la digestión de los alimentos.
Con la edad disminuye el recubrimiento gástrico, por lo que se incrementa el riesgo de ulceras (sobre todo en quienes consumen muchas aspirinas y antiinflamatorios).
También disminuye la capacidad de contener comida y de vaciarse rápidamente, pudiendo aparecer gastritis, carencia de vitaminas y proliferación bacteriana en los intestinos.
Intestino delgadoPuede medir hasta 6-7 metros de longitud y 2,5 centímetros de diámetro. 
Su función principal es absorber los nutrientes de los alimentos ya digeridos. 
Los movimientos y la capacidad de absorción del intestino delgado no suele variar con la edad.
Sin embargo, la disminución de la lactosa puede provocar intolerancia, así como los cambios en el estómago que traen aparejado la mayor posibilidad de infecciones bacterianas, y la disminución de los niveles de vitaminas, hierro y calcio. 
Intestino Grueso y recto Puede medir hasta 1,5 metros y 3 centímetros de grosor.
Se terminan de absorber nutrientes y agua, y se eliminan los desechos por el recto y el ano.
Aunque el intestino grueso no sufre cambios considerables con la edad, el recto se agranda por lo que se pueden retener heces y aparecer estreñimiento.
El consumo de gran cantidad de medicamentos puede alterar también el funcionamiento de estos órganos.
PáncreasProduce jugo pancreático (que se vierte a los intestinos) e insulina, además de controlar el metabolismo de la glucosa.Aunque su peso global no disminuye con la edad y se dan cicatrizaciones (fibrosis) de sus tejidos, esto no afecto su capacidad global para producir enzimas y bicarbonato de sodio.
HígadoProduce bilis para el duodeno, con el que se comunica por el conducto hepático.Con el envejecimiento el hígado cambia de marrón claro a oscuro, y disminuye su tamaño y flujo sanguíneo. Por eso se reduce su capacidad para metabolizar sustancias.
Esto provoca –entre otras cosas- que algunos fármacos no se eliminen tan rápido, haciendo que los efectos secundarios sean superiores a los de una persona más joven. También su regeneración es menor, por lo que las sustancias nocivas se vuelven más peligrosas.
PelvisSon los huesos de la caderaLa debilidad del suelo pélvico en mujeres mayores puede causar incontinencia urinaria. 
Microbiota intestinalAntes llamada “flora intestinal”, son las bacterias, virus y levaduras que participan de la síntesis de vitaminas y la digestión de carbohidratos.No se sabe aún mucho sobre los cambios que se dan en el envejecimiento.
Se conoce que el consumo excesivo de antibióticos puede afectarla, así que es importante su control.
Vesícula BiliarAlmacena y concentra la bilis producida por el hígadoAumenta el riesgo de cálculos biliares. 

Enfermedades gástricas y digestivas más comunes en personas mayores

Habiendo conocido a grandes rasgos el funcionamiento de los Aparatos Digestivo y Grastrointestinal, pasaremos ahora a ver cuáles son las principales enfermedades que suelen aparecer en personas mayores (según el Instituto de Enfermedades Digestivas Gastroclínica, así como de investigaciones publicadas en las revistas Medisan y Nutrición Hospitalaria):

XerostomíaLa Xerostomía produce resequedad de los labios bucales debido a los cambios en las glándulas salivales,lo que reduce la producción de saliva. Esto puede dificultar masticar la comida y/o tragar. La xerostomía puede ser incómoda y tener efectos negativos en la salud oral, ya que la saliva ayuda a proteger los dientes contra la caries y las encías contra la enfermedad periodontal.

El tratamiento de la xerostomía depende de su causa subyacente. Puede incluir cambios en la dieta, mantenerse bien hidratado, evitar el tabaco y el alcohol, y en algunos casos, se pueden recetar medicamentos que estimulen la producción de saliva.
DisfagiaLa disfagia es la dificultad o la sensación de dificultad al tragar alimentos, líquidos o incluso la propia saliva debido a que se hacen más estrechas las paredes del esófago. Esto provoca que la persona mayor no quiera comer, por la molestia y miedo a ahogarse.
La disfagia puede ser el resultado de varios problemas en diferentes partes del proceso de deglución, que es el proceso por el cual los alimentos y líquidos se mueven desde la boca hasta el estómago.
Algunos familiares y cuidadores que no conocen de esta condición, suelen burlarse diciendo que la persona mayor parece un bebé, lo que resulta muy penoso para el afectado.

El tratamiento de la disfagia depende de la causa subyacente y la gravedad de la condición. Las estrategias comunes dependiendo de la causa incluyen: Terapia del habla y lenguaje, modificaciones de la dieta, posicionamiento, medicamentos para reducir la acidez estomacal o para relajar los músculos de esófago, procedimientos médicos que pueden incluir dilatación del esófago o el uso de endoscopias para eliminar obstrucciones y hasta cirurgias.
Gastritis AtróficaLa gastritis atrófica es una condición en la que el revestimiento del estómago se adelgaza y se inflama debido a la pérdida de células productoras de ácido y enzimas digestivas. Los síntomas son: inapetencia,acidez, Disminución de la absorción de hierro, proteínas y vitamina B12. Mayor riesgo de infección bacteriana, sobre todo la peligrosa Helicobacter pylori.
EstreñimientoAunque es muy común, y no solo en personas mayores, hay que estudiarla para determinar cuáles pueden ser sus causas. Las más comunes son: Oclusión Intestinal.Deshidratación.Malos hábitos alimentarios.Consumo excesivo de medicamentos o polifarmacia. 
Divertículos Es la presencia de sacos o bolsitas en el Intestino Grueso. Aunque su causa todavía es desconocida, se asocia a estilos de vida sedentarios, personas con obesidad, tabaquismo y polifarmacia. También se puede deber a espasmos intestinales.Aunque pueden ser asintomáticos, algunos provocan inflamación y sangrado en la materia fecal.Se diagnostica con una ecografía.Una dieta rica en fibra que aumente el volumen de las heces ayuda a su prevención y tratamiento.
Cálculos BiliaresSon depósitos de materias sólidas, sobre todo cristales de colesterol, en la vesícula biliar. Se debe a que el hígado secreta demasiado colesterol.Producen fuerte dolor abdominal, por lo que ante este cuadro se debe realizar una ecografía para comprobar si no estamos ante esta condición.Si no se consigue hacer eliminar los cálculos, se debe extirpar toda la vesícula. Es común en el 10% de las personas adultas y en un 20% de las personas mayores de 65 años, siendo más riesgosa en personas de:Sexo femenino.Edad avanzada.Con obesidad o que perdieron rápidamente el peso. Alimentación hipercalórica y con grasas.Antecedentes familiares de cálculos.
Enfermedad Inflamatoria IntestinalSe provoca por inflamación y enrojecimiento de parte de los intestinos. Puede ser muy dolorosa. Hay dos tipos principales:Enfermedad de Crohn: las paredes de los intestinos se inflamaban e hinchan, pudiendo afectar todo el sistema, desde la boca al ano. Colitis ulcerosa: similar a la anterior, pero se limita al colon y al recto.Ambas pueden durar muchos años si no se tratan.
Incontinencia fecalEs la incapacidad de contener las heces a voluntad, que se da tanto en casos de diarrea/colitis como en estreñimiento tras haber contenido tanto tiempo.Otras condiciones más graves como prolapso anal o cáncer de colon también la producen.El tratamiento –aprobado por un médico geriatra o gastroenterólogo- puede incluir:Medicación para ayudar a contener las heces.Cambios en la alimentación.Ejercicios para controlar los esfínteres.En los casos más graves, intervenciones quirúrgicas.
Alergias a determinados alimentosAparecen en la edad adulta debido a cambios en los sistemas neuro-inmuno-endocrino, enfermedades en estómago, hígado o intestinos, o por factores psicológicos asociados a determinados alimentos.
Rigidez abdominalEs una tensión en la zona ventral (popularmente conocida como barriga), que se siente más dura y rígida. El dolor puede ser persistente o solo cuando se tocan en esa zona.Otros síntomas asociados son nauseas, vómitos, hinchazón o sensibilidad.Si el cuadro no mejora a las pocas horas o el dolor es más intenso, se debe consultar a un profesional para ver sus causas e iniciar el tratamiento.
Reflujo GastroesofágicoLos síntomas son ardor o quemazón (pirosis) que comienza en el estómago y llega hasta la garganta. Empeora durante las comidas, sobre todo cuando se consume alimentos ácidos. También puede aparecer por las noches, durante el descanso.Puede afectar la respiración.Las causas son variadas:Alimentos que favorecen la relajación del esfínter esofágico: chocolate, café, alcohol, menta, grasas o pimientos.Hernias o lesiones en el esófago.Determinadas condiciones como el embarazo, obesidad o actividades físicas extenuantes.
Colon IrritableEs una alteración del tubo digestivo que causa dolor abdominal, diarrea o estreñimiento. Es frecuente en la población general y no solo en personas mayores. Las causas pueden ser:Psicológicas: por conflictos emocionales o estrés.Por consumo de determinadas sustancias.Por cambios en la alimentación y medicación.Revisar estos factores y realizar cambios en los modos de vida ayuda a mejorar este cuadro.
Distensión abdominal, eructos, flatulencias o meteorismoSon condiciones que pueden aparecer asociadas a cualquiera de los cuadros anteriores.
Disfunción GustativaEs la menor capacidad para sentir el sabor de los alimentos, que se puede deber a dos causas:Disminución de la salivación.Lesiones o pérdida de funciones de las papilas gustativas.
CáncerHay numerosos tipos de cáncer que afectan a este aparato:
Cáncer de estómago: entra las causas más comunes son la infección por Helicobacter pylori, la alimentación y la predisposición genética.
Cáncer de esófago: A nivel mundial es la séptima causa de muerte por cáncer, y entre los factores que favorecen su aparición se encuentran el consumo de tabaco y alcohol. 
Cáncer colorrectal: Es la segunda causa más importante de mortalidad asociada a cáncer en los Estados Unidos, y una muy alta en otros países. 
Cáncer de páncreas. Es un proceso muy grave debido a su pronta difusión, falta de síntomas específicos iniciales y la dificultad para realizar un diagnóstico precoz.
Cáncer de hígado. Es el sexto tipo de cáncer más frecuente y el cuarto como causa de mortalidad. La mayor parte de los casos están relacionados con cirrosis hepática provocada por hepatitis B y C o consumo elevado de alcohol.

¿Cómo cuidar nuestro aparato digestivo y el de las personas que cuidamos?

   Algunos consejos que podemos considerar a fin de prevenir la aparición de estas enfermedades son los siguientes:

  • Evitar comidas copiosas, sobre todo exceso de grasas, chocolate, dulces, y especias cuando se identifican claramente como desencadenantes de los síntomas digestivos y gastrointestinales.
  • Controlar el sobrepeso, la obesidad y la diabetes.
  • No consumir tabaco y evitar el consumo de alcohol en alto grado.
  • Disminuir la ingesta de gaseosas o bebidas carbonatadas, y –en los casos recomendados por un profesional nutricionista o gastroenterólogo- de café, mate, leche u otras bebidas irritantes.
  • Realizar ejercicio físico, pero evitar el intenso que puede causar daños o excitar el sistema digestivo. La actividad física ayuda al mantenimiento y regulación de la funcionalidad de los órganos, tal como nos recuerda el doctor Alberto Parajó Calvo
  • Llevar una dieta variada y equilibrada de acuerdo a las características de cada persona y sus condiciones de salud, planificada con acompañamiento de un profesional especializado. Las frutas, legumbres o verduras verdes son muy saludables, pero en algunas enfermedades pueden empeorar el cuadro por lo que se debe ver cada caso.

  • Mantener la higiene de manos, sobre todo cuando se manipula alimentos, se cocina o se come, para evitar llevar bacterias, virus u hongos nocivos al aparato digestivo.
  • Respetar los horarios para alimentación y beber abundante agua. Los hábitos son importantes para mantener la salud del aparato digestivo.
  • Cumplir con la medicación recomendada por los profesionales de la salud tratantes. Como hemos visto que la polifarmacia es una de las causas de muchas de estas enfermedades, se debe consultar periódicamente para que revisen la medicación. Sobre el uso de la medicación se puede consultar una interesante Presentación.
  • Lavarse los dientes y mantener una buena higiene bucal, ya que la boca es la puerta de entrada de bacterias, virus u hongos al aparato digestivo.
  • Realizarse chequeos médicos periódicos y consultar a un profesional nutricionista de ser necesario. En algunos casos será necesario realizar ecografías y endoscopias. 

¿Qué puede hacer un cuidador o una enfermera?

  • Ante la detección de una enfermedad digestiva o gastrointestinal, se debe avisar inmediatamente a los profesionales que tratan a la persona mayor a su cuidado o acompañarla a consulta.
  • Durante el tratamiento se debe controlar los síntomas, acompañar en las actividades que no pueda realizar sin ayuda y procurar que tome la medicación de manera adecuada.
  • Mantenerse en contacto con los demás profesionales de la salud (médico general, geriatra, gastroenterólogo o nutricionista) para controlar los síntomas de la persona y chequear su evolución.
  • Cuidar de su alimentación. Si debe seguir una dieta adecuada, acompañar en este proceso. En caso de que el cuidador o cuidadora deba cocinar, la presencia de la persona puede ser de mucha utilidad para lograr una buena adherencia al tratamiento. El comer es un acto social y participar en la elaboración favorece su salud mental y emocional.
  • Cuidar de que beba abundante agua o en la medida justa. Durante el envejecimiento disminuye la capacidad de sentir sed, por lo que las personas mayores suelen deshidratarse sin darse cuenta. 
  • Procurar que se lave las manos y mantenga las medidas de higiene, sobre todo al manipular alimentos o comer.
  • Propender a que se lave los dientes y mantenga una buena higiene bucal. De ser necesario, sacar turno o acompañar al dentista.
  • Los cuidados siempre deben hacerse desde un enfoque de capacidad, respetando lo que la persona pueda hacer por sí misma sin afectar su autonomía y libertad, y acompañando en aquello que requiera de ayuda.
  • Mantenerse informado sobre los últimos avances e investigaciones en estos temas. Es importante que la fuente esté respaldada y publicada en revistas científicas de calidad. Por eso se recomienda buscar en sitios seguros como Google Académico o el Manual MSD.

El Portal Geriátrico ofrece artículos sobre Enfermería y Cuidados de Personas Mayores dependientes.

   Las afecciones digestivas son muy frecuentes en las personas adultas y mayores, por lo cual su diagnóstico requiere de una evaluación exhaustiva que permita sentar las bases para una actuación terapéutica correcta, teniendo en cuenta la particularidad de cada caso y las posibilidades de la persona, los familiares y los cuidadores. 

En Youtube se puede ver una breve clase sobre enfermedades digestivas en personas mayores.

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