banner
HOME     BUSCAR RESIDENCIAS COMO ASOCIARME CONTACTENOS
banner
 



3
NOTAS
Generales
 






   
Caídas
 
       
imprimir
imprimir
     
   

Caídas

Son la causa más seria y frecuente como problema de salud a la que se enfrenta la Vejez.


Las caídas son la causa más seria y frecuente como problema de salud a la que se enfrenta la Vejez, pues causa una mortalidad, morbilidad e inmovilidad considerables. Casi las tres cuartas partes de las caídas se presentan en la población mayor de 60 años de edad. Los accidentes son la quinta causa de mortalidad en los viejos y de ellos, dos terceras partes son las caídas. Un tercio de la población anciana se cae cada año, resultando que hasta un 5 % de éstas requieren hospitalización por el dolor o la fractura misma. Éstos números aumentan en 3 veces en los pacientes asilados u hospitalizados.

Las estadísticas por sí solas no representan nada más que la alta incidencia de las caídas, pero si nos adentramos en que, las caídas demuestran una fragilidad acelerada además de que son la causa que hace a las personas de la Tercera Edad que se restrinjan en sus actividades de la vida diaria y que sus familiares piensen en la posibilidad de internarlos en una institución de largo plazo, es entonces cuando visualizamos que la calidad de vida se ve disminuida y que inclusive en gran parte de las caídas con fractura conlleva a la muerte misma.

Las caídas y la falta de movilidad son el resultado de múltiples y diversas etiologías o causas que interactúan entre sí. Desafortunadamente, muchos pacientes y doctores ignoran a las caídas, si aparentemente no causan alguna lesión, por lo tanto, se pierde así una oportunidad que potencialmente después de ser evaluadas y tratadas puedan salvar la vida..

Algunos estudios muestran que dentro de los factores de riesgo para las caídas están: la debilidad muscular de la piernas, problemas en la marcha y el balance, dificultad en las actividades de la vida diaria, problemas en la visión, una memoria deficiente, la toma de muchas medicinas incluyendo el uso de sedantes, antihipertensivos y diuréticos. Es más, un estudio probó que a mayor número de factores de riesgo mayor las probabilidades de caerse a un año, es decir que de un 12 % de riesgo en las personas sin ningún riesgo (fuerza de la cadera, balance y número de medicamentos) a aquellos que tenían éstos tres riesgos subía a un 100 % de posibilidad de caerse.

Otro ejemplo, es que de un 20 a 50 % de la población de la tercera edad sufre de anormalidad en su marcha lo cual puede aumentar hasta en 4 veces el riesgo de caerse.

Por lo tanto es importante realizar una evaluación sistemática para identificar las causas que produzcan una caída en sí, para tratar los posibles factores de riesgo así como el establecer un plan de tratamiento que ayude a manejar las condiciones modificables, a reducir o prevenir las caídas recurrentes así como el mejorar las condiciones generales de salud del paciente. El ejercicio regular y supervisado puede disminuir por sí mismo el riesgo de caídas hasta en un 35 %.

En resumen es importante el evaluar adecuadamente las caídas en los adultos mayores e implementar programas que favorezcan la fuerza muscular y el balance pues mantendrán al viejo capaz de seguir teniendo una vida independiente.


Ulceras por Presión


La Inmovilidad es la causa más frecuente de las mismas.


Las Ulceras son áreas dañadas de la piel y con frecuencia de los tejidos subyacentes, causadas por la continua presión entre las partes óseas y las superficies firmes (tales como camas o sillas) en las cuales el anciano descansa. Cualquier persona recostada o sentada en una posición por largo tiempo puede desarrollarlas.
Las úlceras por presión, escaras o llagas pueden ser la fuente de mucha molestia para los ancianos y aquellas profundas - aunque menos dolorosas que las superficiales porque las terminaciones nerviosas han sido destruidas - pueden ser peligrosas hasta el punto de amenazar su vida.

La infección es un riesgo siempre presente, especialmente cuando un tejido interno o quizá el hueso esté expuesto.

Como con el resto del cuerpo, la piel requiere oxígeno y nutrientes para estar saludables; éstos los obtiene del abastecimiento sanguíneo, el cual también elimina los productos de desecho. Cuando existe una presión continua sobre la piel debido a que la persona anciana no puede cambiar de posición, los pequeños vasos sanguíneos se aplastan y el torrente sanguíneo se interrumpe. Eventualmente, las células de la piel morirán y se formará una úlcera. Al principio, la piel se puede verse solamente obscura e inflamada, pero a menos que se tome una acción rápida, ésta se abrirá y expondrá tejidos internos.

En casos extremos puede continuar agrandándose hasta que aparezca un hoyo profundo y quedará expuesto hasta el hueso.

Además del daño causado por la presión, la piel del anciano queda en riesgo de fricción en caso de resbalarse en una silla o en la cama o al ser jalado en vez de levantado para quedar en una buena posición. La superficie de la piel se roza con la sábana o la superficie de la silla bajo ellos, dañando los pequeños vasos sanguíneos.
Las úlceras también pueden desarrollarse en donde existen pliegues en la piel en constante contacto una con la otra.

Las personas que tienen más propensión a formarlas son:
- Personas inconscientes. Que por lo general no pueden cambiar de posición.
- Personas paralizadas. No se mueven solas y necesitan ayuda para movilizarse.
- Personas pesadas. Mucho peso presiona más áreas vulnerables.
- Personas delgadas. Tienen menos grasa y músculo que cubra los huesos del cuerpo.
- Personas con incontinencia. La humedad es otro factor de riesgo.
- Personas con Diabetes Mellitus y Cáncer, entre otras enfermedades.

Entre lo que podemos hacer para prevenir las úlceras por presión están:
1. Mover a la persona en riesgo, regularmente y colocarla en diferentes posiciones, movilizando las áreas bajo presión.
2. Las personas sentadas en una silla hay que levantarlas completamente durante pocos minutos cada dos horas.
3. Las personas en cama debe volteárseles cada dos horas durante todo el día. No olvidar quitar pliegues o migajas debajo de ellos. Dar una buena alimentación y abundantes líquidos. La piel deberá estar seca y limpia. Se puede utilizar un colchón antiescaras.
4. No lave excesivamente la piel pues le quita los aceites naturales de la misma.
5. No le de masaje a la piel, pues la fricción puede ocasionar más daños y estimula la aparición de úlceras.

Una vez que se presenta una úlcera se debe considerar como una herida y ser tratada como tal. Deberá cubrirse con paños limpios y evitar cualquier fricción. Existen muchos remedios disponibles, pero la elección deberá de estar en manos de un profesional de la salud y dependerá del tipo de úlcera, la salud de la persona y la causa de la pérdida de la piel. Algunos tratamientos pueden hacer más daño que bien, y algunos podrían incluso ser peligrosos.

   
   



Untitled Document

 
 
 
geriatrico
 
 
 
geriatrico
 
 
 

 

 
 
 


 

Oficinas de Portalgeriátrico - Teléfonos : 4720-8853 / 4720-1267 L a V de 11 a 18hs
PORTALGERIATRICO ® COPYRIGHT 2001 version 3.0 Aviso Legal