banner
HOME     BUSCAR RESIDENCIAS COMO ASOCIARME CONTACTENOS
banner
 



3
NOTAS
Demencia
 






   
Demencias
 
       
imprimir
imprimir
     
   

Demencias


Ideas Delirantes

En forma genérica, un delirio es un intento fantaseado - que no se ajusta a la realidad - por parte del paciente de hacer un manejo de sus circunstancias. En otras palabras, cuando la realidad se hace inmanejable para la persona, esta intenta mediante una elaboración fantaseada revertir la situación de forma tal que se vuelva - que sea vivida en una forma- menos angustiante.
Esto que es valido para cualquier situación delirante, debe ser también aplicado para el demente. Tal como veremos sus temáticas y sus frecuencias dependen del grado de deterioro y del tipo de demencia.
A medida que se profundiza el deterioro las situaciones delirantes se hacen menos comunes ya que se requiere un grado de conservación importante del aparato psíquico para llegar a estos estados.
Dentro del conjunto de ideas delirantes en personas con demencia existe un amplio rango de valores según los diferentes estudios consultados (desde un 10% hasta un 73%), probablemente en función del momento evolutivo del proceso demencial en que los pacientes fueron estudiados. Los delirios suelen ser más simples, menos elaborados, que en las psicosis primarias y son frecuentes los temas de:
persecución,
perjuicio,
celos,
robo o
delirios de sustitución.
La forma más frecuente de ideación delirante es la de que alguien me roba las cosas, cuya explicación puede ser que los pacientes no son capaces de recordar el lugar dónde dejaron los objetos.
La siguiente idea delirante en frecuencia parece ser la idea de abandono. El resto de temáticas delirantes aparecen en menor frecuencia:
- El domicilio no es propio (error o incapacidad de identificación) -
- El cónyuge es un impostor (como error o incapacidad de identificación) o ha sido suplantado por un doble (Síndrome de Capgras).
- Infidelidad.

En diferentes estudios se ha relacionado la existencia de ideas delirantes con el riesgo de aparición de violencia o agresividad física. Según esto el 80% de pacientes que presentaron episodios de agresividad física padecían ideación delirante en esos mismos momentos.

Paralelamente se sabe que las demencias frontotemporales son más propensas a hacer episodios de delirios auditivos ( escuchar cosas )


Alucinaciones

Al igual que los delirios , las alucinaciones deben ser también entendidas como un intento frustro de hacer un manejo de la realidad cuya finalidad última es la lograr por parte del paciente un descenso de la presión vivida producto de pulsiones que pugnan por ser satisfechas

Su presencia en dementes también es amplia, teniendo en cuenta los diferentes estudios publicados. Se sitúan entre un 10 y un 50% de los pacientes.
En particular:
- alucinaciones visuales (sobre un 30% de todos los pacientes demenciados)
- auditivas (10%)
- y cenestésicas (sienten "cosas que le pasan" a nivel del cuerpo), en menor proporción

La presencia de alucinaciones es predictiva, de peor pronóstico con un deterioro más acelerado respecto al resto de casos.

(Este tipo de síntomas tiene especial interés en la Demencia de Cuerpos de Lewy, dónde se cifran hasta un 80% de casos con alucinaciones visuales, siendo éste un criterio diagnóstico de la enfermedad)


Deambulación errática (Caminar sin sentido aparente)

Es uno de los trastornos conductuales que más sobrecarga origina en los cuidadores de los pacientes con demencia y es una causa frecuente del llamado o la internación en los servicios psiquiátricos, así como de inicio de trámites para la institucionalización de los pacientes.

El término deambulación errática engloba diversos tipos de comportamiento:
Seguimiento al cuidador,
Caminar alrededor de la casa,
Caminar sin rumbo fijo o sin propósito,
Intentos de escapar de casa.

Si recurrimos nuevamente al aparato psíquico para comprender éste síntoma lo entenderemos como una forma en que las pulsiones solo pueden ser satisfechas en la medida que el movimiento las " gasta". El paciente deambula como consecuencia de su necesidad de disminuir la presión que hacen determinadas pulsiones por manifestarse ( al igual que el ansioso que "tiene que hacer algo para sacarse los nervios de encima ").
En algunos casos la presencia de éste síntoma llega al 50% de los casos y la respuesta terapéutica a los fármacos es variada.
Una persona desorientada se olvidará a menudo que él o ella están en un lugar particular y así que requieren lo recuerden frecuentemente
Si un paciente que va a ser movido de su habitación ( en forma parcial o permanentemente ) puede desorientarse, hágalos partícipes en lo que acontece, infórmeles y visite el nuevo destino de antemano .(Cuando el deterioro está muy avanzado es posible que realizar la mudanza de una sola vez sea más productivo, pero no deje de informar al paciente)

Desinhibición

En algunos pacientes con demencia el comportamiento se torna impulsivo e inapropiado, presentando inestabilidad emocional, escasa capacidad de juicio y autoanálisis, siendo imposible mantener los niveles previos de conducta social.
Siguiendo nuestra línea explicativa, diremos que aquellas instancias de aparato psíquico que nos permitían hacer un juicio de la realidad y actuar acorde a él, se han deteriorado y ya han perdido su capacidad de análisis y manejo.
Pueden aparecer las siguientes conductas:
Llanto,
Euforia,
Agresividad verbal o física,
Desinhibición sexual,
Impulsividad.
Etc

Este tipo de conductas, en ocasiones, pueden tener consecuencias a nivel legal ya que los pacientes pueden estar implicados en asuntos como: abuso de sustancias, juego, delitos contra la propiedad, accidentes de tráfico, etc.


Reacciones Catastróficas

También denominadas reacciones de rabia, caracterizadas por una respuesta emocional o física excesiva y brusca. Estos estallidos de cólera frente a hechos de mínima relevancia aparente, se observan hasta en el 38% de los pacientes con demencia y se han relacionado con variables orgánicas (lesión cerebral, alteración de neruotransmisores), variables psicológicas y ambientales (cambios del entorno, ruidos, iluminación).
Son el resultado de una pulsión que "gana" a los restos del aparato psíquico que aún se conservan y éste necesita proyectarla fuera de sí a través de una conducta inesperada y violenta (la violencia expresa la necesidad del sujeto de " sacarse esa presión de adentro ")

Apatía

Presenta una frecuencia de hasta el 50% en los pacientes con demencia, sobre todo en fases iniciales e intermedias. Existe una falta de interés por las actividades de la vida diaria, y también por el cuidado personal. Disminuye la iniciativa, la capacidad de respuesta emocional y la interrelación social. Será necesario realizar un diagnóstico diferencial entre un estado de apatía y un cuadro depresivo.

Depresión

Es uno de los síntomas más comunes y que más controversia originan en el estudio de los pacientes con demencia. Por ello, también en este caso, los índices de depresión en los pacientes con demencia van desde el 20 al 80% de los casos, según las distintas formas de ser evaluados.
La depresión es una conducta asociada con las pérdidas. Nos deprimimos en los duelos, cuando perdemos un examen, cuando perdemos un vínculo (depresión reactiva) o podemos deprimirnos sin razón aparente (depresión endógena) que sería el resultado de una variación de aquellas sustancias encargadas de mantener un equilibrio en nuestro cerebro (neurotrasmisores).
La depresión en la demencia puede darse como consecuencia de cualquiera de estas dos grandes vertientes.
Por un lado, el deterioro del cerebro marca que algunos neurotrasmisores se vean alterados en su producción o en la capacidad del cerebro de mantener sus bases de funcionamiento, y por otro lado, otros procesos demenciales le permiten al paciente ir tomando paulatinamente consciencia de sus pérdidas y éste se deprime.

Mientras en las fases iniciales el diagnóstico de un cuadro depresivo puede ser más o menos sencillo, deberemos tener en cuenta que en las fases avanzadas de la enfermedad el diagnóstico puede ser complejo y deberemos estar atentos a signos indirectos tales como:
- Alteraciones del sueño,
- Quejas inespecíficas,
- Expresión facial ( esa depresión que se le nota en la cara)
- Irritabilidad,

Ansiedad

Si consideramos la ansiedad como síntoma puede que aparezca asociado a algunos de los síntomas propios de los estados demenciales, pero también puede aparecer de forma aislada.
En ocasiones el paciente hace preguntas repetidas sobre algo que va a ocurrir, de forma incesante y persistente; es lo que llamamos Síndrome de Godot, y puede resultar una importante carga para el cuidador del paciente.
La ansiedad también puede tener diversas manifestaciones: temores fóbicos (miedos a situaciones específicas - abrir las ventanas, salir a la calle-), temor a quedarse solo, o miedos desproporcionados ante hechos cotidianos.
Cualquiera sea la causa aparente de la misma, la ansiedad nos permite dar cuenta de la presencia de pulsiones que intentan ser satisfechas y de la incapacidad del aparato psíquico de hacer un correcto manejo de ellas.
En el ejemplo que se maneja más arriba, la repetición compulsiva de la misma pregunta nos escenifica la pulsión que retorna una y otra vez al YO del paciente en forma de pregunta y éste no puede manejarla elaborando una respuesta que signifique su satisfacción o, el estado de deterioro del aparato psíquico en su totalidad le impide reprimirla y "sepultarla en el ELLO" ( reprimirla al inconsciente )

Insomnio

Se considera que la mitad de enfermos con enfermedad de Alzheimer tienen dificultades para conciliar el sueño y dormir adecuadamente, pero no son los únicos trastornos del sueño, también son frecuentes la hipersomnia diurna ( dormir mucho durante el día ) y las alteraciones conductuales añadidas al insomnio como son los paseos nocturnos y los trastornos de conducta que aparecen o se acentúan al anochecer - cuando cambia la luz de la tarde hacia la noche (sundown syndrome).
Realmente las alteraciones conductuales nocturnas suponen un gran estrés en el entorno del paciente, de ahí la importancia de una correcta aproximación a este problema.
En cuanto a los mecanismos implicados en los trastornos del sueño de los pacientes con demencia, parece ser que en la enfermedad de Alzheimer, y en otras demencias también, se produce una alteración profunda de los mecanismos que regulan el sueño; esto se traduce en la alteración del ritmo vigilia-sueño, la fragmentación de la etapa de sueño e insomnio. Pero además, debemos recordar, que múltiples procesos interrelacionados en los pacientes con demencia pueden estar implicados en sus trastornos del sueño. Estos factores pueden ser físicos, psíquicos (es muy frecuente la aparición de insomnio en la depresión y la ansiedad) o ambientales (horarios de comidas, higiene, ruidos,).

   
>>ir al Link
   



Untitled Document

 
 
geriatrico
 
 
geriatrico
 
 
 
 
 
geriatrico
 
 

 

 
 


 

Oficinas de Portalgeriátrico - Teléfonos : 4720-8853 / 4720-1267 L a V de 11 a 18hs
PORTALGERIATRICO ® COPYRIGHT 2001 version 3.0 Aviso Legal