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NOTAS
Diabetes
 






   
Recomendaciones para el autocuidado del pie diabético.
 
       
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Recomendaciones para el autocuidado del pie diabético.
Lavarse los pies diariamente con agua y jabón neutro. El agua debe estar templada (36-37ºC) y es conveniente comprobarlo introduciendo la punta del codo, la mano o bien utilizando un termómetro adecuado, si se percibe poco la temperatura.
Si le es difícil acceder a ellos puede usar un cepillo blando o atar a éste una manopla de tejido de algodón para poder lavarlos delicadamente.
No deje los pies en remojo durante largo rato. La piel se reblandece y puede levantarse fácilmente.
Secarlos con una toalla de algodón, especialmente entre los dedos, para evitar que quede humedad y puedan aparecer lesiones producidas por hongos.
Inspeccionar los pies con mucho detalle:
- A nivel del empeine y la planta del pie; insistiendo en las zonas donde pueden hacerse callosidades.
- En el dorso, por debajo y entre los dedos (buscando fisuras interdigitales)
- En los bordes laterales del pie, en especial cuando existen Hallux valgus
("juanetes").
- Y en el centro y la parte posterior del talón.
- Observar los cambios de color y valorar su temperatura.
Si tiene usted una dificultad visual que le condicione la inspección, puede usar un espejo o pedir la colaboración de alguna otra persona.
Usar una crema hidratante para evitar la sequedad, pero no la extienda entre los dedos ya que mantendría la humedad.
Si aparece alguna callosidad es conveniente acudir al podólogo.

Cortar las uñas en línea recta, con tijeras de punta roma, para evitar que los bordes de las uñas penetren en los tejidos y pueda aparecer inflamación, dolor, infección o que se dañe accidentalmente. Es preferible usar una lima para uñas de los pies. Vigile su color, engrosamiento etc...
Procure cambiarse diariamente los calcetines o las medias. Es mejor usar tejidos que sean de algodón y que no tengan las gomas demasiado apretadas.
Evite exponer sus pies a temperaturas extremas, no los acerque a fuentes de calor (estufas, chimeneas, braseros...), ni los
caliente con bolsas de agua caliente o esterilla eléctrica. Es mejor que les de un suave masaje y los abrigue con calcetines o
zapatillas de lana. Procurar usar medias que no necesiten ligas.
El calzado debe ser cómodo, de piel, para que el pie pueda transpirar adecuadamente. Con una anchura suficiente para que no
apriete. Si usa tacón que tenga como máximo entre 2 o 4 cm de altura. Hay que vigilar las costuras o las plantillas anatómicas
que ya llevan algunos zapatos, pudiera ser que no se adaptaran a sus pies, en tal caso podrían aparecer rozaduras o
callosidades. No debe usar ningún zapato sin llevar calcetines o medias.
Es prudente que antes de ponerse los zapatos compruebe diariamente que no tengan ningún cuerpo extraño en su interior (la
plantilla levantada, puntas de clavos, piedrecillas, agujeros etc.), si el pie tuviera poca sensibilidad podrían provocar una herida
profunda.
Es conveniente disponer de más de un par de zapatos para todo uso, para ir combinándolos y así dejar que se aireen.
Procure cambiarse de calzado al llegar a casa.
Existen zapatos para casi todas las patologías del pie es conveniente consultar al especialista si tiene un pie problemático
(malformaciones, secuelas de polio, hallux valgus, etc.).
Recuerde que el calzado hay que comprarlo "con y para los pies", no con la vista. Existen hoy en día zapatos comodísimos y
con muy buen diseño

¿Que hacer si el zapato ha provocado una rozadura?
Lavar la herida con agua y jabón, secar suavemente con una gasa y aplicar preferentemente un antiséptico incoloro para poder ver la evolución de la herida mientras cicatriza.
No es conveniente usar esparadrapo o similar con un adhesivo demasiado fuerte, al retirarlo podríamos levantar piel. Es por ello recomendable usar esparadrapo hipoalérgico (de papel) con un poco de gasa estéril.
Vigilar muy bien su evolución y ante cualquier duda consultar a su profesional sanitario de referencia
No use los zapatos que hayan provocado la rozadura hasta que ésta, esté bien curada y cuando lo haga protéjase bien el pie.
No debe caminar descalzo, y muy especialmente en lugares como playas o piscinas.
¿Que hacer si ha de permanecer encamado algún tiempo?
Los pies deben asearse y vigilarse (al igual que las otras partes del cuerpo) a diario aunque se esté en cama, en este caso se necesitará otra persona para que se lo haga.
Es conveniente que le hagan movilizaciones y masajes en ellos, en particular sobre las zonas de presión, para activar la circulación y desentumecerlos
Después de aplicar todas las recomendaciones indicadas deberán protegerse (principalmente los talones y los dedos) con celulosa o similares y cubrirlos con una malla, para evitar que se ulceren las zonas de presión.

Ejercicios recomendados para el cuidado de sus pies
A parte de caminar se pueden hacer ejercicios y estiramientos con los pies, incluso estando sentado.
Ejemplos:
Para los estiramientos se puede usar una toalla o bufanda. Se pasa por debajo de la planta del pie y se estira suavemente con
ambos brazos, se repite la acción varias veces.
Mover el pie de izquierda a derecha, de arriba abajo y en círculos, etc.
Mover los dedos de los pies.
Levantar y bajar el talón del suelo.
Un suave masaje antes de acostarse puede serle gratificante.
No deben olvidar las visitas periódicas con su Dr./Dra., enfermero/a, podólogo/a y debe consultar siempre ante cualquier duda.

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