banner
HOME     BUSCAR RESIDENCIAS COMO ASOCIARME CONTACTENOS
banner
 



3
NOTAS
Envejecimiento
 






   
Degeneración Macular
 
       
imprimir
imprimir
     
   

Degeneración Macular




¿Qué es?
Generalmente relacionada con el envejecimiento, la degeneración macular es una distorsión de la visión central, encargada de facilitar al ser humano la visión más aguda y la mejor distinción de los colores. Se produce por la degeneración de la mácula, la cual está ubicada en la zona central de la retina. Las células de esta porción del ojo comienzan a degenerar y destruirse en un proceso de pérdida de este tipo de visión aguda, pero conservando la capacidad visual periférica. Este proceso no afecta a la visión en general, no tiene relación con la ceguera, y tiene dos formas de presentación: la seca y la húmeda.
Así, es común que algunas personas luego de los 50 años, sin distinción de sexos, vayan perdiendo la capacidad de ver objetos pequeños. Comienzan frecuentemente con dificultades para leer el periódico, o enhebrar el hilo en el ojo de la aguja. Muchos se autodefinen como "cortos de vista", según el lenguaje popular.
Los especialistas aseguran que hay cierta predisposición hereditaria a padecer de esta pérdida progresiva de la visión central, pero no es éste el único motivo de su aparición, debiendo estar presentes ciertas circunstancias coadyuvantes.
Entre las causas de la degeneración de la mácula se cuentan, además del envejecimiento y la predisposición genética, ciertas enfermedades que también pueden estar relacionadas con el paso de los años, como la hipertensión arterial y otras alteraciones cardiovasculares, o la diabetes, y ciertos hábitos como el tabaquismo y la falta de protección contra las radiaciones ultravioletas.
Por último, una deficiente nutrición (especialmente la falta de la cantidad y calidad adecuadas de minerales y vitaminas) puede también aportar a la progresión del proceso. En este sentido, la carencia de los elementos que han sido identificados como anti-oxidantes, promueve el envejecimiento de los tejidos, provocando también la degeneración en cuestión.
La deformación de la mácula se presenta, como dijimos, en dos formas, denominadas seca y húmeda. La primera es la más común, representando la gran mayoría de los casos. Es de evolución lenta, y presenta un deterioro de las células del centro de la retina (conos). La degeneración macular húmeda, recibe este nombre por consistir en la formación de vasos capilares anormales debajo de la mácula. Sus efectos sobre la visión son mucho más evidentes y su proceso puede ser rápido, pudiendo perderse por completo la visión central.

¿Cuándo hacer una consulta?
Cuando la persona advierte que está perdiendo su agudeza visual, debe consultar inmediatamente al oftalmólogo. La degeneración macular seca es más difícil de advertir, ya que el proceso es lento y muchas veces no se notan los efectos hasta mucho tiempo luego de iniciado.
En el caso de la forma húmeda, puede advertirse una visión borrosa y una distorción que se hace muy evidente en los objetos rectos, los cuales pueden verse distorcionados. Para diagnosticarla fácilmente se usan, en efecto, líneas rectas horizontales y verticales (test de Amsler). También se hace evidente en la pérdida de percepción de tonalidades del color, ya que en el centro de la retina se ubican la mayoría de las células encargadas de percibirlo. La confirmación del diagnóstico la dará una imagen del fondo del ojo, obtenida con aparatología especial. El examen utiliza una sustancia de contraste en el torrente sanguíneo, que permite percibir anormalidades en los vasos del ojo, lo cual diagnostica la degeneración macular húmeda.
Actualmente existen posibilidades de recuperación para las personas que padecen esta forma húmeda de degeneración, basadas en una sustancia denominada verteporfin. Esta se inyecta en el torrente sanguíneo, y su acción sólo comienza cuando es activada por un láser que se aplica en el ojo a través de una lente de contacto especial. Tiene una acción selectiva sobre los vasos causantes de la degeneración, sin dañar al tejido normal de la retina.
El proceso se denomina terapia fotodinámica. Es prácticamente no invasivo, y su desarrollo toma menos de dos horas de duración. Los pacientes tratados con esta técnica no han referido dolor ni molestias, y los especialistas aseguran que es altamente seguro. Es necesario que el paciente se comprometa a no exponerse a las radiaciones solares durante 24 horas, tiempo en el cual concluye la capacidad de acción del verteporfin.
Verte-por-fin es una exclamación que podría surgir de muchos ancianos que pueden recuperar la visión perdida por la degeneración macular húmeda a través de la terapia fotodinámica.

   
>>ir al Link
   



Untitled Document

geriatrico
geriatrico
 
geriatrico
 
 
 
geriatrico
 
 
 
 

 


 

Oficinas de Portalgeriátrico - Teléfonos : 4720-8853 / 4720-1267 L a V de 11 a 18hs
PORTALGERIATRICO ® COPYRIGHT 2001 version 3.0 Aviso Legal